Organizaciones sociales, líderes comunitarios y defensores de derechos humanos denunciaron hoy la acelerada degradación de los ecosistemas salvadoreños, en el marco del Día Internacional de la Tierra.
En conferencia de prensa, los organizadores aseguraron que El Salvador se encuentra en un punto de no retorno debido a una combinación de vulnerabilidad climática extrema, un modelo económico de «sacrificio» y una gobernanza que prioriza la concentración del poder y el capital sobre la supervivencia de la población.
La nación llega a este Día de la Tierra bajo condiciones alarmantes, es el país más pequeño del continente, posee la menor disponibilidad de agua per cápita de la región, se ubica en el Corredor Seco de Centroamérica y posee intensa actividad sísmica, enumera el comunicado.
Esos elementos lo convierten en uno de los territorios más susceptibles a los efectos del cambio climático global.

Subrayaron los organizadores que más del 90 por ciento de las aguas superficiales están contaminadas por actividad humana, la deforestación alcanza una de las mayores tasas de América Latina, y el modelo actual económico contempla los bienes naturales como mercancías inagotables.
«Esta crisis ecológica es el trasfondo de una sociedad que aspira a vivir en democracia, pero que enfrenta un sistema internacional que fomenta gobiernos autoritarios locales. Estos gobiernos se someten a corporaciones multinacionales que ven a nuestros países como zonas de sacrificio, enfatiza el texto.
Prensa Latina



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