LA MUJER DESDE MONSEÑOR OSCAR ROMERO DE AMERICA
La figura de San Óscar Arnulfo Romero ofrece una perspectiva profundamente dignificante y profética sobre la mujer. Su visión no se limitaba a un reconocimiento superficial, sino que estaba enraizada en la Teología de la Liberación y en la realidad sufriente del pueblo salvadoreño.
Para Romero, la mujer no solo era un pilar de la familia, sino una protagonista esencial de la historia y de la transformación social.
Ejes de la Reflexión de Monseñor Romero
1. La Mujer como Custodia de la Vida
En sus homilías, Romero destacaba frecuentemente el papel de la mujer como aquella que, ante la cultura de la muerte y la violencia, sostiene la esperanza. No veía esta “maternidad” solo en un sentido biológico, sino espiritual y social: la capacidad de cuidar, proteger y alentar en medio de la persecución.
2. Protagonismo en la Lucha por la Justicia
Monseñor caminó de la mano con las madres de los desaparecidos (como las del Comité de Madres Monseñor Romero). Él reconocía en ellas una fuerza política y evangélica superior:
- Valentía: Resaltaba cómo las mujeres eran a menudo las primeras en denunciar las injusticias, desafiando al poder militar.
- Resiliencia: Veía en el dolor de la mujer salvadoreña el reflejo de la Mater Dolorosa, pero una María activa que busca la resurrección de su pueblo.
3. La Dignidad ante la Explotación
Romero denunció constantemente las estructuras que marginaban a la mujer, especialmente a las campesinas y las obreras. Su mensaje era claro: la mujer es imagen de Dios y cualquier maltrato, discriminación o brecha de desigualdad es un pecado que clama al cielo.
“La mujer es la que más ha sufrido la crisis de nuestro país, pero es también la que con más heroísmo ha sabido mantener encendida la lámpara de la fe y de la esperanza en los hogares.”

Una Aplicación para Hoy
Desde la mirada de Romero, reflexionar sobre la mujer hoy implica:
- Reconocer su liderazgo en las comunidades de base y movimientos sociales.
- Denunciar la violencia de género como una forma de “desfigurar el rostro de Dios”.
- Promover una Iglesia donde la voz femenina sea vinculante y su aporte teológico sea valorado en igualdad.
La mujer, para Romero, es la “profetisa de la vida”, aquella que sabe que, aunque el grano de trigo muera, está destinado a dar fruto abundante.

LAS MUJERES CON MONSEÑOR ROMERO.
La relación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero con las mujeres de su tiempo fue de una profunda solidaridad profética. Para él, la mujer no era una figura pasiva, sino una fuerza motora de la evangelización y la resistencia civil en El Salvador.
En sus homilías y en su diario pastoral, se pueden identificar tres dimensiones clave sobre cómo San Romero integraba a la mujer en su misión:
1. El acompañamiento a las Madres de los Desaparecidos
Uno de los vínculos más fuertes de Romero fue con el Comité de Madres de Reos y Desaparecidos Políticos (COMADRES).
- Voz de los sin voz: Romero les abrió las puertas de la oficina del Socorro Jurídico en el Arzobispado.
- Validación de su dolor: En lugar de verlas como un grupo político, él las veía como la encarnación de la “Virgen Dolorosa” que busca justicia. Él decía que el llanto de estas madres era la denuncia más fuerte contra la represión.
2. La Mujer como Teóloga y Catequista
Romero valoraba enormemente la formación teórica y espiritual de las mujeres.
- Comunidades Eclesiales de Base (CEBs): Reconocía que la mayoría de las líderes en las comunidades rurales y urbanas eran mujeres.
- Colaboración cercana: Trabajó codo a codo con religiosas (como las que fueron martirizadas poco después que él: Ita Ford, Maura Clarke, Dorothy Kazel y Jean Donovan) que vivían insertas en la realidad de los pobres. Para él, el trabajo de estas mujeres era la “caricia de Dios” para el pueblo sufriente.
3. La denuncia de la Doble Explotación
En sus reflexiones, Romero fue consciente de que la mujer salvadoreña sufría una opresión doble: por ser pobre y por ser mujer.
- Dignidad Laboral: Denunció las condiciones de las mujeres en las cortas de café y algodón, y en las fábricas (maquilas), donde recibían salarios inferiores a los de los hombres por trabajos iguales o más pesados.
- Contra el Machismo: Aunque con el lenguaje de su época, Romero llamaba a la conversión de los hombres para que vieran en la mujer a una igual en dignidad, imagen viva de Dios.
Una cita clave
En una de sus homilías, Romero expresó:
“La mujer es la que en el hogar mantiene la esperanza, es la que en la comunidad cristiana impulsa la caridad. Por eso, tocar a una mujer, atropellar su dignidad, es tocar lo más sagrado de la creación.” Para Monseñor Romero, la mujer era la “reserva moral” del pueblo. En los momentos de mayor oscuridad, cuando los hombres eran perseguidos o asesinados, eran las mujeres quienes mantenían vivas las comunidades, la oración y la exigencia de justicia.



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