Si, está en crisis, por eso, urge Impulsar una iglesia Sinodal, que haga brotar comunión, participación y misión.
Necesitamos conversar sobre evangelización, derechos humanos, homofobia, la familia, mujeres, seguridad, salud, educación, ecología, trabajo y desempleo y otros.
El concilio Vaticano II
Sentó las bases pastorales, teológicas y bíblicas para una renovación eclesial, pero Juan Pablo II y Benedicto XVI pusieron el pie en el freno y promovieron movimientos ajenos al espíritu renovador del Concilio.
Después vieron con malos ojos la Teología de la Liberación, lo cual, como lo afirma Leonardo Boff : ” Nacida de la realidad de los pobres, había alarmado a los centros más sensibles del poder político y religioso.
En América Latina hubo esperanza con las CEBS, pero el conservadurismo autoritario intentó suprimirlas, olvidándose que la iglesia es fuerza del Espíritu, pueblo de Dios, y más comunidad de iguales que institución jerárquica aplastante.

Una causa de esta crisis es el clericalismo, esa actitud dañina de quiénes se apartan del común de los mortales y se creen superiores porque pertenecen a la jerarquía
Por eso, mientras tratemos a los laicos como subordinados, desconozcamos la teología, consideremos a las mujeres como ” fieles a segunda clase”, y fomentamos prejuicios contra los masones, espiritistas, ateos, y de otras religiones, seguiremos dando reversa.
Otras ” iglesias ” están creciendo y nosotros no, porque estamos en las oficinas y no en las comunidades de la periferia, condenamos la opción por los pobres, nos desincorporamos de los movimientos sociales, permitimos daños considerables al medio ambiente, dejamos de lu har contra el pecado estructural , abandonamos a los marginados, y no estamos anunciando la llegada del Reino.
Tal vez, hasta que nos hagamos cargo de los pobres y superemos la avaricia, tendremos un futuro mejor.
Realmente, la Iglesia debe cambiar, volver a Jesús y comenzar de nuevo; siendo nuevamente cercana, misericordiosa libre de prejuicios, llena de carisma, misionera, solidaria, evangelizadora, constructora de paz y comprometida con la justicia.
Obviamente, esta crisis no es de ahora, ya tiene años, y tal parece, que como los ” cangrejos ” vamos hacia atrás.
La Iglesia es responsabilidad de todos los bautizados, y no solo del clero, que por cierto sigue siendo poco.



No Comment! Be the first one.