EL CANTERO, EL ASNO Y EL SEMANARIO
a lo Mariano Melgar, para César Hildebrandt
Nos dicen ciertas gentes
que es incapaz el pueblo,
yo voy a contestarles
con este cuento nuevo.
Baja una mañana
un cantero rollizo,
no de piedras, de canales,
repartiendo su hechizo.
Con látigo de Wilax,
con chisme y con pantalla,
grita: “¡Qué bruto es Hildebrandt!
¡Qué diario de canalla!”
“¡Que lava, que no paga,
que esconde donaciones!”
mientras su patrón le paga
con maletines de millones.
Así clamaba el hombre,
mas volviendo el hocico,
el más viejo del puesto,
el de lomo curtido,
en buena paz le dijo:
“¡Tras cuernos, palos! ¡Vaya!
Nos tienes mal comidos,
con cupo en Dos de Mayo
y con penales podridos.
¿Y hablas de decencia?
¿Y de cuentas claras?
Si tú debes haciendas,
si tú vendes tu cara.
Nosotros, los borricos,
los de la combi y kiosco,
ya vimos tus papeles:
son humo, son bofosco.
Ve a Hildebrandt y mira:
te muestra sus facturas,
te abre sus alfombras,
te enseña sus costuras.
SUNAFIL lo revisa
y no encuentra nada.
SUNAT vuelve y revisa
y todo lo declara.
Tú en cambio, cantero,
¿dónde está tu libro?
¿De dónde tu canal,
tu fundo, tu equilibrio?
¡Bestia el que te creyera!
¡Lindo tu montaje!
Si el asno habla claro,
se cae tu linaje.
Un periodista, si pudiera,
¿no dijera lo mismo?
Que el cantero de hoy día
es el mismo cinismo.”
Carlos Manuel Alejos levano.
Callao 3 de octubre 2026
Este poema nace porque en Perú hoy el látigo cambió de mano, pero no de dueño.
Mariano Melgar en 1827 escribió El Cantero y el Asno para defender al indio: un patrón rollizo que azota a sus burros mal comidos y luego los culpa de lerdos. Melgar decía: no es culpa del indio, es culpa de quien lo gobierna.
Hoy el cantero es un canal – Wilax – y un embajador extranjero que acusa a César Hildebrandt, el periodista más respetado del país, de lavar dinero y no pagar impuestos. ¿La prueba? Ninguna. Su semanario Hildebrandt en sus 13 abrió todos sus libros, SUNAFIL entró y dijo “cero infracciones”, SUNAT vio que todo está declarado.
Por eso el poema. Porque en Perú estamos con 60 choferes asesinados por cupos este año, con Lima y Callao en emergencia y militares en la calle, pero el gobierno prefiere usar esa emergencia para atacar a la prensa que investiga. Es la misma fábula de hace 200 años: el poder que empobrece y luego culpa al pobre, y cuando un asno habla claro, lo quieren hacer callar.
Carlos Alejos.
Escrito por: Carlos Alejos Lévano / para sentirconelpueblo.com



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