A la Opinión Pública Nacional e Internacional
Como Cristianos y Discípulos de Mons Romero, estamos preocupados por una serie de hechos perpetrados desde las esferas del poder, la nueva forma de atacar los voces disidentes del Gobierno de Nayib Bukele, un gobierno instalado ilegalmente, inconstitucionalmente, con mañas y argucias, engañando a la población pobre sin alfabetización política.
Hoy hacemos un alto para reflexionar sobre una situación que se viene desarrollando desde el Órgano Ejecutivo como es la “persecución religiosa” en El Salvador y es que entre 2019 y 2026 requiere matizar el término, ya que no estamos ante un conflicto de fe tradicional, sino ante una tensión política e institucional marcada por el Régimen de Excepción y la concentración de poder.
A diferencia de la guerra civil (donde los religiosos eran asesinados por escuadrones de la muerte), el periodo actual se caracteriza por el hostigamiento a voces críticas dentro de la Iglesia y el uso de la religión como herramienta de validación política.

El Clima Político-Religioso (2019-2022): Al inicio del gobierno de Nayib Bukele, la relación con las iglesias fue ambivalente.
Alineación Evangélica: Gran parte de las iglesias protestantes y evangélicas mostraron un apoyo abierto al mandatario, viendo en su discurso de “valores” una oportunidad de incidencia. Nayib Bukele utiliza frecuentemente retórica bíblica, tratando de confundir a la gente sencilla y esto ha sido denunciado por líderes religiosos como el pastor Mario Vega (Elim) comenzaron a denunciar una “persecución” no contra la fe, sino contra la postura crítica frente a la intolerancia gubernamental.
El Quiebre: Régimen de Excepción (2022-2025)
Con la implementación del Régimen de Excepción en marzo de 2022, la dinámica cambió radicalmente: Capturas de Líderes Comunitarios: Organizaciones como Cristosal y el Observatorio de Libertad Religiosa han documentado la detención de líderes cristianos y agentes de pastoral acusados de vínculos con pandillas, muchas veces sin pruebas claras.
Censura y Estigmatización: Sacerdotes y pastores que denunciaron violaciones a derechos humanos fueron tachados de “defensores de criminales” en redes sociales por cuentas oficiales o afines al gobierno.
La Iglesia Católica como Contrapeso: Mientras la jerarquía evangélica se mantuvo mayoritariamente cercana al poder, la Iglesia Católica (especialmente a través de figuras como el Cardenal Gregorio Rosa Chávez y pronunciamientos de la Conferencia Episcopal) elevó el tono contra las reformas constitucionales y la reelección.
3. Informe de Libertad Religiosa 2025-2026
Informes recientes de organismos internacionales (como Ayuda a la Iglesia que Sufre y el IIRF) han señalado un deterioro en la libertad de conciencia:
Institucionalización de la Persecución: Ya no son eventos aislados; según informes de 2025, existe una “discriminación religiosa” hacia aquellas congregaciones que no se alinean con la narrativa estatal.
Control de Espacios: Se ha reportado una vigilancia más estricta sobre los discursos en los púlpitos, especialmente en zonas rurales donde el líder religioso es la única figura de autoridad no estatal.
Se han dado señalamientos y amenazas al Padre Alcides Herrera, párroco de Concepción Batres en Usuluán, al Padre Luis Germán Molina, sacerdote católico de Apopa, quien al retomar la voz de Monseñor Romero señaló que Mons. Romero quien sin duda maldeciría a quienes “hicieron la ley de la minería, la ley de excepción, la cadena perpetua”.
Nuestro Hermano Obispo Luis Quintanilla ha sido objeto de persecución y amenazas de muerte desde su ordenación. Ha sido víctima de agresiones físicas, amenazas de muerte e intentos de secuestro y asesinato. Su defensa de los derechos humanos y su oposición a la explotación minera en El Salvador lo han llevado a enfrentar la violencia y la persecución. La Iglesia Patriarcal ha apoyado su defensa y ha denunciado las injusticias y la violencia que enfrenta.
Nuestro Hermano obispo Neftalí Ruiz ha sido perseguido debido a su postura contra la minería y su defensa de los derechos humanos. A pesar de los ataques y señalamientos en su contra, ha mantenido su compromiso con la lucha por el medio ambiente y la defensa de los derechos humanos. Su activismo ha sido objeto de hostigamiento policial y amenazas, lo que ha llevado a la suspensión de actividades de la mina de El Dorado y a la adquisición de la mina por parte de Oceana Gold.

El Pastor Mario Vega, Pastor General de la Iglesia ELIM, ha sido objeto de persecución por parte del gobierno de Nayib Bukele, quien lo acusa de “persecución religiosa”. Vega ha expresado que hay una “dictadura” en El Salvador y que las iglesias han tenido una omisión en la presentación del evangelio alejado de la realidad.
Una cantidad incontable de Laicos católicos señalados falsamente en Redes Sociales, de pedir la libertad de los mareros, cuando nunca se ha dicho eso.
Responsabilizamos al señor Nayid Bukele, de cualquier atentado a la integridad física y moral de los sacerdotes, pastores y obispos que en el desempeño de su labor pastoral anuncian la Construcción del Reino de Dios aquí y ahora y denuncian todo pecado que se opone a su construcción, siguiendo el ejemplo valiente de nuestro pastor, profeta, mártir y santo Mons. Oscar Arnulfo Romero.
Finalmente Invitamos a toda la feligresía católica y evangélica, a participar en el acompañamiento pastoral a los trabajadores este Uno de Mayo, Dia Internacional de la Clase Trabajadora. 8: 30 A. M. Parque Cuscatlán.
Exigimos la derogatoria dei Régimen de Excepción.
San Salvador, 20 de abril de 2026.-



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