ACOMPAÑANDO A CAMINAR A LOS CRUCIFICADOS DE HOY… LOS POBRES
Nos hemos preguntado alguna vez si aún existen personas condenadas a morir en una cruz, y la respuesta parece más que evidente, este tipo de castigo dejó de utilizarse ya hace muchísimos años, sin embargo, ¿ por qué entonces hablamos de los crucificados de hoy ?, ¿ esto es tan sólo una metáfora?.
Como cristianos expresamos que estamos en el seguimiento de Jesús, pero cuál, sería el verdadero significado de ese seguimiento si muchas veces olvidamos que el centro de su misión de salvación y liberación, es la opción preferencial por los pobres, esos pobres que diariamente se enfrentan al olvido, al abandono, al sufrimiento…La praxis de Jesús de denuncia y de rechazo a la pobreza in justa, no nos debe cuestionar para llegar a la respuesta que sólo a través de ella podremos lograr que el mensaje de salvación y liberación de Jesús llegue a ellos como un bálsamo de esperanza.
Este es el verdadero camino de conversión, pero necesita de esfuerzo y compromiso, recordar que toda esa praxis de Jesús a favor de los pobres fue conflictiva hasta llevarlo a la murte de cruz, una cruz que para la fe cristiana significaba un constante recordatorio de ese sufrimiento y esa agonía del crucificado, que hoy se hace presente en cada uno de nuestros hermanos que por diversas sircunstancias, como la pobreza, la marginación, la falta de oportunidades, la persecución, siguen a la espera de que su dolor no nos siga siendo indiferente.
La cruz por lo tanto, es un llamado constante a esa conversión, pero una conversión verdadera, de corazón, que nos permita quitar la venday visualizar todo aquello que oprime, que quita dignidad y que obliga a nuestros hermanos a permanecer crucificados. Abrazar la cruz de Jesús es mirar con ojos de solidaridady misericordia la realidad social de pobreza existente, es detenernos como el samaritano, para vendar sus heridas, para acompañarlos.
Hace algunos años el Papa Francisco expresó ” no compartir los pocos bienes con los pobres es robarles y quitarles la vida”, palabras muy duras pero ciertas, que nos debe llamar a la reflexión, pues la esperanza de los crucificados está en todos lo que hemos tenido la bendición de Dios de contar con un poco más de recursos y de oportunidades.
Es tiempo de conversión, de solidaridad, de ser verdaderos testigos del seguimiento de Jesús, tiempo de acompañar a los crucificados de hoy.
Escrito por : Lcda. Elsa Jeaneth Mayén Mejia



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