“Si me matan, resucitaré en mi pueblo”
Este 46 aniversario del Martirio de Mons Romero, reviste una importancia relevante, por el hecho de que el Altar de la capilla donde fue martirizado el 24 de marzo de 1980, hoy se le niega a quienes año con año han venido conmemorando su martirio durante 45 años consecutivos: Comunidades Eclesiales de Base, CEBs, Comité Nacional Mons. Romero, Comunidades Cristianas, Iglesias históricas, entre otras. por Mons. Rafael Urrutia párroco de Iglesia de la Colonia Miramontes, quien negó la solicitud que se hizo.
Que tristeza que hoy que ya es Santo, muchos lo veneran, pero no de corazón, solo del diente al labio, muchos lobos disfrazados de ovejas, y lo peor es que, lo siguen matando como dijo el Papa Francisco en el acto de Canonización del Santo.

Mons. Romero estaba consciente de lo que dijo: “Si me matan, resucitaré en mi pueblo”, Esta frase, una de las últimas expresadas por nuestro Santo, ha estado presente en el corazón de los salvadoreños desde el mismo instante del martirio y lo dijo claramente resucitare en mi pueblo, no dijo en mi Iglesia, porque obispos y sacerdotes lo odiaron y lo calumniaron y hoy en día siguen igual, negando su presencia, negando su mensaje, negando su práctica pastoral.
En la Biblia, la hipocresía se define como aparentar piedad o virtud mientras el corazón está lejos de Dios, actuando como actores que usan máscaras. Jesús denunció duramente esta actitud, llamando a los escribas y fariseos “sepulcros blanqueados” y “generación de víboras” por mostrar justicia exterior mientras interiormente estaban llenos de iniquidad, cuantos obispos y sacerdotes, están en este rango que Jesús Denunció.

Desde hace cuarenta y seis años, los que hemos tenido a San Romero como guía y luz en nuestra esperanza, hacemos realidad la afirmación de la inevitable resurrección del “Santo de los Pobres” entre nosotros. Es una lastima que la Curia Salvadoreña, siga obstaculizando a todos los cristianos que seguimos a Mons Romero, el poder celebrar una Eucaristía donde cayó asesinado.
No podemos quedarnos callados ante tanta ignominia de nuestra curia católica, el hecho de negar la capilla del hospital Divina Providencia para celebrar nuestra Fe, representa deshonra, vergüenza pública, Jesús es citado en Mateo 15:7-8, denuncia a quienes honran a Dios con los labios, pero cuyo corazón está lejos de Él.
El Reino de Dios exige que prevalezca la Verdad: ¿Cuál es el miedo que le tienen a Mons. Romero, acaso lo siguen odiando?
Nada justifica, la negación de la Capilla para celebrar la Misa de su Aniversario.24 de marzo de 2026.- COMITÉ NACIONAL MONS ROMERO.
Por: COMITE NACIONAL MONSEÑOR ROMERO



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