«La mayoría de los campesinos vivía en el nivel de subsistencia o cerca de él. De ahí la tradición Q conservada en el Padrenuestro: “danos cada día nuestro pan cotidiano” (Lucas 11:3//Mateo 6:11). Una lectura sobria de varias fuentes cristianas primitivas confirma la impresión general de las dificultades que enfrentaban las familias galileas dedicadas a la pesca, aunque tales percepciones están mediadas por perspectivas de las élites. En el libro de los Hechos, por ejemplo, los líderes religiosos judíos consideran a los pescadores Pedro y Juan como “iletrados” y “del vulgo” (Hechos 4:13). Además, el relato de la pesca milagrosa de Jesús (Lucas 5:1-11) presupone la naturaleza precaria de la pesca como una ocupación que requería mucha mano de obra, pero que ofrecía poca recompensa. Al presentar el milagro, Lucas hace que Simón se queje ante Jesús de que los discípulos «han trabajado toda la noche, pero no han pescado nada» (5:5). La versión posiblemente reelaborada de Juan en Juan 21:1-14 incluye estos detalles, pero desde la voz del narrador. La descripción de que los discípulos “han trabajado toda la noche” comunica en griego la idea de haber trabajado arduamente hasta el punto del agotamiento en medio de una oscuridad total.
La asociación de los discípulos pescadores con orígenes relativamente humildes continúa durante el período patrístico. Juan Crisóstomo, por ejemplo, sugiere que el detalle de Mateo 4:21 (cf. Marcos 1:19), donde Santiago y Juan estaban “remendando sus redes”, alude a su frugalidad (Juan Crisóstomo, Homilía 14 sobre Mateo, 14.3). En otro lugar, Crisóstomo desarrolla la idea de que la ocupación de Juan era un indicador de “extrema pobreza” (Juan Crisóstomo, Homilía 2 sobre Juan, 1.1). De manera similar, en los llamados escritos “gnósticos” pseudo-clementinos, “Pedro” habla de sus propios orígenes humildes: “Porque nosotros, desde nuestra infancia, tanto yo como Andrés, mi hermano, que también es mi hermano en lo que respecta a Dios, no solo fuimos criados en condición de huérfanos, sino que también nos acostumbramos a trabajar a causa de la pobreza y la desgracia; por eso soportamos fácilmente las incomodidades de nuestros viajes actuales” (Pseudo-Clemente, Homilías 12.6).
Aunque obviamente no son confiables como información histórica específica acerca de los hermanos, la suposición de que los pescadores galileos procedían de las clases sociales bajas está ampliamente difundida en los diversos escritos del cristianismo primitivo.
Es solo en el período moderno cuando encontramos personas que los consideran parte de alguna empresa lucrativa».
James Crossley y Robert Myles, “Jesus: A Life in Class Conflict”.



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