El fenómeno climático de El Niño está generando estragos en el sector agrícola de El Salvador, donde prolongadas sequías y temperaturas extremas han provocado pérdidas masivas en las plantaciones de maíz. En el municipio de San Esteban Catarina, ubicado en el departamento de San Vicente a 60 kilómetros de la capital, las zonas de cultivo reflejan un panorama desalentador durante la época lluviosa.
Los pequeños productores de la localidad reportan la destrucción casi total de sus cosechas. Es el caso de Ramón García, un agricultor de 72 años que perdió tres de las tres manzanas y media que sembró. De una meta inicial de 300 quintales de maíz.
La crisis afecta de manera generalizada a los agricultores del municipio, a excepción de quienes cultivaron cerca de vaguadas que conservaron mayor humedad. Adolfo Palacios, otro trabajador de la tierra de la zona que perdió una manzana y media de las dos que sembró, confirmó que solo se han registrado «tres tormentas buenas» en la localidad.
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La Dirección de Protección Civil mantiene al país bajo alerta roja por sequía, con un pronóstico grave proyectado para finales del año en curso e inicios de 2027.
Por su parte, la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), a través de su presidente Luis Treminio, alertó que se encuentran en riesgo cerca de 6.9 millones de quintales de maíz, frijol y sorgo, lo que equivale al 100 % de la siembra correspondiente a los meses de agosto y septiembre.
El impacto local se enmarca en una problemática continental. Desde las Naciones Unidas, el director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (WFP), Carl Skau, advirtió recientemente que el fenómeno El Niño amenaza con un duro golpe a la seguridad alimentaria en Centroamérica, afectando principalmente al Corredor Seco que abarca territorios de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
En esa franja habitan cerca de 10.5 millones de personas, en su mayoría dedicadas a la agricultura de subsistencia de maíz y frijol, cuyos cultivos han colapsado tras acumular semanas consecutivas sin precipitaciones.
Frente al riesgo de perder los avances en desnutrición infantil logrados en los últimos años, el representante de la ONU enfatizó la necesidad de ejecutar acciones tempranas de mitigación, distribuir apoyo alimentario e insumos de manera anticipada y articular un enfoque preventivo entre instituciones públicas, municipios y la cooperación internacional.



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