Compañeras, compañeros, hermanos latinoamericanos:
Hoy no venimos a hablar de una elección más en Estados Unidos. Venimos a hablar de un cambio de época.
¡Ganaron los demócratas en Estados Unidos! Y no ganaron por casualidad. Ganaron porque el pueblo norteamericano ya se cansó del odio, del muro, de la amenaza, del fascismo disfrazado de libertad.
Y lo que pasó en Estados Unidos es solo el principio, porque miren el mapa de América Latina:
En Colombia, pierde Abelardo De La Espriella. Pierde el candidato de la guerra, del paramilitarismo, del odio contra el pueblo. Colombia dijo NO a volver al pasado de sangre.
En Ecuador, pierde Noboa. Pierde el presidente de la mano dura, de los estados de excepción, de la militarización que no resolvió nada y solo dejó más muertos.
En Argentina, pierde Milei. Pierde la motosierra, pierde el que quería vender el país pedazo a pedazo, el que insultaba al pueblo y abrazaba a los ricos.
En Chile, pierde Kast. Pierde el pinochetista, el que quería volver a la dictadura con corbata.
En Venezuela, pierde también el fascismo. Pierde la derecha que solo sabe de bloqueo, de sanciones y de golpes. El pueblo venezolano no quiere más intervención gringa.
¿Se dan cuenta? ¡Está perdiendo el fascismo en toda América Latina! ¡Está perdiendo la política militarista!
Y si cruzamos el océano, en Israel también se tambalea Netanyahu. Se tambalea el genocida, el que creía que bombardeando niños iba a tener poder eterno. El mundo ya lo condena. El progresismo también lo está derrotando.
¿Y qué está ganando?
¡Está ganando el progresismo!
Está ganando Lula en América del Sur. Lula que salió de la cárcel, que volvió a ser presidente, que le devolvió la dignidad a Brasil, que hoy es el líder moral de nuestro continente. Lula nos está enseñando que se puede gobernar con el pueblo, para el pueblo, sin entregar la soberanía.
Y en América del Norte, está ganando México. ¡Está ganando México con la Cuarta Transformación!
México hoy no es un patio trasero. México hoy es ejemplo. Somos el país que le dijo NO al neoliberalismo, que le dijo NO a la venta de PEMEX, que le dijo NO a la sumisión.
Y ahora, ¿qué viene en Estados Unidos?
Viene un Senado y una Cámara de Representantes donde los demócratas van a tener que escuchar al pueblo latino. Ya no van a poder gobernar con puras amenazas y muros. Van a tener que negociar con México de frente, como iguales.
Porque México ya no se arrodilla. México pone condiciones. México defiende a sus migrantes. México defiende su soberanía energética. México defiende su maíz, su agua, su litio.
Y esa nueva relación no es de miedo, es de esperanza. Porque si Estados Unidos gira al progresismo, si América Latina gira al progresismo, si Lula y México se abrazan…
¡Entonces viene una América Latina unida, soberana y progresista!
Compañeros, les digo algo:
No estamos viviendo el fin de la historia. ¡Estamos viviendo el fin del fascismo!
El fascismo prometió orden y trajo muerte. El fascismo prometió riqueza y trajo pobreza. El fascismo prometió libertad y trajo censura.
El progresismo promete lo contrario: pan, dignidad, paz, y soberanía.
Por eso hoy les digo, con el corazón:
¡Que viva Colombia libre de la guerra!
¡Que viva Ecuador libre de la mano dura!
¡Que viva Argentina libre de la motosierra!
¡Que viva Chile libre de Pinochet!
¡Que viva Venezuela libre del bloqueo!
¡Que viva Lula! ¡Que viva nuestra Compañera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo!
¡Que viva México!
¡Y que viva la América Latina progresista y unida!
¡El pueblo unido, jamás será vencido!
Saludos cordiales y bendiciones para todos y todas.
Escrito por. José Ramírez / sentirconelpueblo.com



No Comment! Be the first one.