El Comité Nacional Monseñor Romero tiene en marcha un novedoso proyecto de promoción, defensa y tutela de derechos humanos en 32 comunidades urbanas y rurales de El Salvador, según informó hoy el presidente del organismo, José Mirio González.
“Tenemos en marcha una política, una estrategia y un protocolo de atención en materia de derechos humanos en lo económico, político, social y cultural”, dijo González, al destacar que la situación de los derechos humanos está marcada por el régimen de excepción implementado por el gobierno.
El proyecto nace del legado de San Óscar Arnulfo Romero y busca ser presencia viva en el territorio, allí donde el dolor se siente más fuerte: en los barrios, en los cantones, en las comunidades que lloran en silencio.
No es un proyecto de escritorio. Es un proyecto de pies en la tierra. Promotores y promotoras de derechos humanos, formados en el espíritu romeriano, caminan las comunidades, escuchan a las víctimas, acompañan a las familias y documentan cada caso.
“El régimen de excepción provoca detenciones arbitrarias masivas, desapariciones forzadas, torturas y muerte dentro de las cárceles”, agregó González, al destacar que el Comité Nacional Monseñor Romero que trabaja bajo el legado de San Óscar Romero está atendiendo casos de violaciones a los derechos fundamentales en más de 32 comunidades.
En cada comunidad, el Comité abre un espacio de esperanza. Un espacio donde la madre que busca a su hijo detenido encuentra quien la escuche. Donde el campesino que ha perdido su tierra encuentra quien lo oriente. Donde el joven que ha sido señalado injustamente encuentra quien defienda su dignidad.
La promoción es educación. Que el pueblo conozca sus derechos para que nadie se los arrebate.
La defensa es acompañamiento. Que ninguna víctima camine sola.
La tutela es vigilancia. Que el Estado cumpla su deber de proteger, no de castigar.
“Como decía Monseñor Romero, la Iglesia y el pueblo no pueden estar sordos al llanto de una madre”, expresó González. “Por eso estamos en 32 comunidades, y queremos llegar a más”.
El Comité Nacional Monseñor Romero reafirma así su misión: ser la voz de los sin voz, ser Cirineo de los que cargan la cruz, ser memoria viva de San Romero en el El Salvador de hoy.



No Comment! Be the first one.