Logros y Desafíos de la Reforma Hoy: En memoria de la Reverenda Obispa, Abelina Centeno de Gómez.
Hermanos, hermanas,
¡Gracia y paz de nuestra santísima trinidad sea con ustedes!
Presentes pensadores académicos, políticos y religiosos en un día emblemático como éste me hacen sentir que es una efectiva celebración de la Reforma. Porque la verdadera finalidad de una Reforma es provocar una reunión de actores para cambios profundos y generalizados en usos y costumbres de la iglesia universal en la sociedad, manteniendo relevancia y autenticidad en un mundo que invita a constantes cambios.
La sociedad moderna enfrenta una secularización creciente y un pluralismo religioso que no existían en tiempos de Martin Lutero. Las iglesias hoy en día debemos encontrar maneras innovadoras de comunicar el mensaje de la gracia y la fe, sin comprometer los principios fundamentales del evangelio, para conectar con las nuevas generaciones que buscan espiritualidad y sentido cristiano en diferentes lugares.
Manteniendo su esencia histórica, la reforma debe ser contínua, adaptándose a los desafíos contemporáneos. El desafío actual es que, aunque la doctrina en las iglesias sigue siendo central, estas deben comunicarla en un mundo donde muchas personas están alejadas de la fe o son escépticas respecto a la religión. Mantener la relevancia del mensaje de gracia, “la Sola Gracia” como dice una de las solas de Lutero, es una tarea compleja en una sociedad cada vez más secularizada y pluralista.
Según Lutero, existía un secuestro del evangelio del cual encontró liberación en Romanos 1:17 donde dice: “porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: más el justo por la fe vivirá” Es decir, la fe es en términos generales, la creencia y confianza a Dios sin necesidad de evidencia empírica. Para muchos, es una fuerza poderosa que guía decisiones, da esperanza y ofrece consuelo en tiempos difíciles. Para Martin Lutero, en su momento el eco de “la justicia” fue entendida como Dios castigaba a los pecadores injustos, Sin embargo, atraído por una revelación profundizo su reflexión, y así fue su momento de comprender la relación de las palabras de la justicia de Dios y señaló dejándonos escrito que “La Sola Fe” y la gracia son: “la certeza en la existencia de Dios y la confianza en sus promesas. Es una justicia por la cual el justo vive por el don de Dios.”[1]
Efesios 2:8-9 dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Solo a Dios la Gloria, nada es hecho ni logrado por el ser humano, sin la intervención divina.
Los logros de la Reforma protestante, tuvieron un impacto duradero en el cristianismo. Puso un fuerte énfasis de la salvación por gracia mediante la fe, sin necesidad de mediadores humanos o la compra de indulgencias.
La reforma protestante el 31 de octubre del 1517 se la debemos a Lutero, siendo una figura revolucionaria de carácter fuerte, intelectual de la palabra de Dios, combativo, lleno de aristas en su personalidad, conservador en su carácter y no una figura popular ni de unidad. Con su forma de ser, seguramente, si Lutero levantara su cabeza Hoy, nos sorprendería con sus disertaciones[2] en contra o en favor de las nuevas autoridades en el mundo.
¡De levantarse Lutero hoy! Seguramente se sorprendería del ecumenismo. Y positivamente, se entendería mejor con el papa Francisco que con León X o Clemente VII, los de su tiempo.
De saber que, precisamente, Francisco iba a participar en la conmemoración de la Reforma, el 31 de octubre de 2017 en la ciudad de Lund en Suecia, junto a la Federación Mundial Luterana, probablemente habría lamentado haber descrito alguna vez al Papa como el “anticristo”. Si en su sello papal es un hombre audaz y que quiere reformar su Iglesia.[3]
Si Lutero comulgara junto al papa Francisco, seguramente su obra se consideraría terminada, pero empezaría otra reforma. Protestantes, evangélicos, católicos, como un regalo divino de testimonio del evangelio ante el mundo. ¡Toda la comunidad cristiana a la mesa del Señor!
Parece que se ha comprendido esto. Justo para el aniversario, Francisco hizo poner una estatua de Lutero en la sala de audiencias del Vaticano, y su respuesta a la pregunta de qué es mejor, protestantes o católicos, dijo: “Mejores son todos juntos”.[4]
Una de las características de ser luterano salvadoreño, es ser ecuménico, y al tener un impacto duradero de los logros de la reforma en el cristianismo con el acceso a la Biblia en sus diferentes traducciones, los enfoques de Gracia y la diversidad teológica podríamos encontrar caminos ante las fragmentaciones denominacionales, las comunicaciones modernas, la corrupción y el abuso fundamentalista que aún existe en algunas iglesias y lugares.
La palabra de Dios es dada a nosotros. Y es dada para usarla para liberar, para reformarnos por medio de la Gracia de Jesucristo.
Los caminos del ecumenismo nos enriquecen: ya tenemos mujeres ecuménicas, juventud ecuménica, foro ecuménico para caminar juntos(as). Usemos la Sola Gracia, La sola fe, la sola escritura, la sola Gloria a Dios, el Solo Jesucristo, para que el espíritu y la palabra santa nos envuelva en la unidad, tal y como la trinidad nos une. Tres en uno, el ejemplo para ser muchos como uno solo. Todos sentados a la mesa del señor, porque nadie es mejor que nadie, sino que Mejores somos todas juntas y todos juntos. ¡Amen!
Y que la paz que sobrepasa todo entendimiento, guarde nuestros corazones y mentes en cristo Jesús señor nuestro, amen.
Por: Rev. Arisbe Abelina Gómez Centeno
[1] Sociedades Bíblicas Unidas. SEPA. La Santa Biblia con Reflexiones de Lutero. Reina Valera 1960.
[2] Prange, Astrid. Deutsche Welle. Opinión ¡Lutero Vuelve! Religión. 31 de octubre de 2016. © 2024. https://www.dw.com/es/opini%C3%B3n-lutero-vuelve/a-36206518
[3] IBID.
[4] IBID.



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