San Romero Recordándoles Desde el Evangelio en el 109 Aniversario de se Natalicio
4a. Conmemoración del natalicio de Monseñor Romero. 15 agosto de 2026. auditorio Elba y Celina. UCA. Acto Ecuménico. Ivan Montes, VDM. Encuentro Romeriano.
Homilía para liturgia de apertura.
San Mateo 25: 35-40.
“35 Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me recibieron; 36 estuve desnudo, y me cubrieron; estuve enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a visitarme.” 37 Entonces los justos le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer o con sed, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recibimos; o desnudo y te cubrimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y te visitamos?” 40 Y el Rey les responderá: “De cierto les digo que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos más pequeños, por mí lo hicieron.”
“ROMERO, RECORDÁNDOLE DESDE EL EVANGELIO
EN EL 109 ANIVERSARIO DE SU NATALICIO”
(Iván Montes, VDM)
La paz del Señor sea con ustedes. Esta proclamación resulta más que propicia en el tejido de ideas que, desde la plataforma del sagrado Evangelio, ha conducido durante siglos la vida y el destino de hombres de justicia y de bien; con mucho aprecio y ternura nos encontramos hoy reunidos en la fecha del natalicio de Monseñor Romero, en el deseo de mantener latente la memoria del profeta quien iluminara con su mensaje a la nación, diera vigencia con su fe, contenido y voz a los valores eternos, desde el antiguo pero siempre novedoso Evangelio de Jesucristo. Mucha honra la nuestra en esta convocatoria para reconocer su obra en los 109 años de su natalicio (15- agosto 1917- 2026). En su vida destaca, por su testimonio, la vivencia desde el más elevado valor cristiano, el amor a Dios y la ineludible consecuencia de servir al hombre hasta el fin.
- EL EVANGELIO RETRATA AL HOMBRE, SEGÚN LAS PALABRAS DEL CRISTO.
Más que una figura, el cuadro planteado por Jesús destaca los puntos más críticos hasta donde puede descender la dignidad del hombre; se trata de los mismos males latentes de nuestro mundo, la universalización del peso que destruye el valor de la persona humana porque lo humilla cuando falta el pan, cuando hay carencia del vital líquido, cuando el hombre no puede moverse con libertad y se le convierte en criminal por buscar mejores oportunidades, en muchos casos a costa de la separación familiar como el mal agudizado por la inmigración, también por la carencia de un techo, la coexistencia, ya habitual con el dolor y la enfermedad, carencia de medicamentos, además, el texto menciona la soledad de quienes están privados de libertad, a quienes en general, los sistemas los condena desde la infamia de las redes califica por igual. Acá se reúnen los males que, en su conjunto no nos falta ninguno. Jesús los señala como un azote que aporrea a los desvalidos.
La Palabra comunica una actitud de vida, no se trata de una figura literaria, sino un hecho concreto, demostrable y que cada uno puede percibirlo en cercanía; si todos tenemos un basurero cerca podemos ver a los hombres con facilidad; conocer de algún enfermo que carece de visitas, de los muchos que buscan justicia por sus desparecidos, por los encarcelados sin ninguna información, etc. ciertamente, nos sirve de poco servicios digitalizados de salud, cuando se carece de citas médicas especializadas a corto plazo, cuando se recorta el personal médico; también el costo por el agua que bebemos porque la industria distribuidora hace fiesta con el costo silencioso del recurso hídrico; además, los recibos de alumbrado en ascenso. Es importante destacar que cada vez más el pobre es objeto de desprecio; él recibe los azotes cuando protesta por sus carencias; es quien paga las cuentas de los excesos de las multinacionales y caprichos de gobernantes, somos nosotros y las generaciones quienes no nos alcanzará el aliento para terminar de pagar los caprichosos endeudamientos; así, el inventario de perjuicios contra los vulnerables se vuelve interminable. La imagen del texto alude a cualquier país de Latinoamérica, es una fotografía fiel del peso que nos agobia indefinidamente.
- JESÚS SE REFIERE A LOS POBRES COMO “MIS HERMANOS MÁS PEQUEÑOS”
Es una bella expresión que no solo son palabras, porque demuestra por su testimonio de vida que Jesús siempre acompañó la causa de los sufridos, pobres y marginados. El tratamiento que Jesús le otorga, cuando llama: MIS HERMANOS MÁS PEQUEÑOS. Estas palabras son un desafío a quienes piensan que la pobreza es parte de un merecimiento del cielo, que es el pago por hacer las cosas mal, o que se trata de su suerte; acá hay 2 asuntos que afirmar, en primer lugar, la voz usada por Jesús no es casualidad, cuando llama a los sufridos “mis hermanos más pequeños” usa la voz gr. ADELPHÓS (significa “Hermanos que proceden del mismo útero, matriz o del mismo vientre”) en otras palabras, se refiere a hermanos de padre y madre, o como decimos por mi pueblo, hermanos de sangre. Monseñor, en una clara alusión a detener el derramamiento de sangre les dijo a los victimarios: “Hermanos somos del mismo pueblo…” Es lo que dice el Señor de nuestra filiación de fe con el prójimo, en este caso con los pobres. No debíamos considerarlos extraños, son nuestros hermanos.
Además, se utiliza la voz PEQUEÑOS, está aclarando su identificación con quienes padecen rechazo, los que sufren persecución, esta voz también tiene un significado importante, señala la inferioridad donde se ha sometido al hombre, Gr. MICRO, en el contexto del imperio es el menor, lo mínimo, el más insignificante, o sea, se refiere a aquel que ocupa el último lugar en la escala social por el orden de importancia. Hermanos, lo que quiere decir es que, más allá de la pequeñez, el hombre en necesidad es comprimido, escondido, invisibilizado, reducido a la escoria, al desecho; por ello no es extraño ver monstruos ordenando meter niños en jaulas, mandatarios jugando a la demencia, mientras sus ciudadanos gimen por salvación soterrados bajo toneladas de escombros en ciudades del occidente de Colombia, cárceles con exclusividad para los pobres; la prevención de Jesús es tal que nos alerta tener cuidado de nuestros hermanos más pequeños, o mejor dicho nuestros hermanos bajo el fuego del dolor; así que es un signo de la crueldad de los hombres en poder, cuando se observa la carnicería de los ciudadanos palestinos, mientras muchos se cruzan de brazos y fingen preocupación. En tanto los líderes que provocan muerte, sonríen iluminados por la codicia y satisfechos de sus logros de muerte por el daño infligido contra los pequeños. En segundo lugar, el anuncio del Evangelio habla que el mal que hacemos al hombre significa que se lo hacemos también al Señor, por alguna razón el lema episcopal de Monseñor fue “Sentir con la Iglesia” (Sentire cum Ecclesia) con lo cual dio una dirección de vida y servicio a su obra pastoral. Asimismo, demostró unidad estando cerca de la gente, su comunión y fidelidad al pueblo y sin duda a la iglesia. Este sentimiento de Jesús por los hombres debe conducirnos a la pregunta ¿Qué hemos hecho del hombre humilde que no sabe defenderse? ¿Quién es el que decide destruir la dignidad humana? ¿Quiénes son los que devalúan y desestiman la vida? Me parece que hoy es un buen momento para identificar a los enemigos de la dignidad de los hombres, porque millones de pobres no tienen fuerza para seguir; también los vulnerables tiene derecho a desear un mundo mejor con sus oportunidades; hoy es un buen momento para rechazar el mal y evitar unir fuerzas para aliarnos con aquellos que odian la vida y que a la vez usan la ingenuidad de muchos para fortalecer sus iniquidades.
- EL POBRE Y LAS PALABRAS DE JESÚS SON LA SENTENCIA DEL JUICIO FINAL (Jon Sobrino)
Son palabras que lucen con tono apocalíptico, es que uno se pregunta. Después de tanto atropello a la humanidad ¿Qué más se puede esperar? ¿No es cierto que el mundo arde y que sus consecuencias nos están alcanzando? También tiene sentido que la voz del evangelio nos sitúa en el fin de los tiempos; no solo de la época, cuya sentencia, en su momento, señala a la destrucción de Jerusalén y el advenimiento de una nueva etapa de la historia. En tal sentido las palabras de Jesús son un llamado en una hora crítica donde el juicio sobre la nación llegaría sin interferencia. Para nosotros es igual, porque el Evangelio es contenido vigente y siempre de actualidad. El análisis del teólogo Sobrino nos ayuda a traer más comprensión y ubicarnos del lado correcto del mensaje. En primer lugar, que “Somos llamados a sostener una presencia activa al lado de los sufridos” (Sobrino) quiere decir, que si la constante es una deshumanización, como la humillación del inmigrante, decomiso de los espacios del pobre, porque los requiere el inmobiliario, se criminaliza la voz del que reclama sus derechos, se le amenaza y se encarcela, etc. en entonces que debe haber una Identificación real, no se trata de una figura literaria, es tener presencia activa con los sufridos, ponernos al lado de su dolor, con la debilidad de los que no tienen fuerza, quienes no se pueden defender, con los que no saben hablar.
En segundo lugar, “el pobre necesita ser salvado,” quiere decir que alguien debe tener iniciativa, no podemos dejarlo al garete esperando que cualquier cosa suceda o que el agresor continue golpeando; en otras palabras, se debe tener una actitud decidida ante el mundo, con la pobreza, la integridad de las personas, solidario con el pobre; se requiere tener una actitud en favor de la vida en cualquier momento con las comunidades, con los que padecen soledad; en esta época acelerada por los alcances masivos, como dicen los entendidos, muchos están interesados con “lo viral, las burbujas mediática, las masas” es importante recordar que no necesitamos redimir masas, podemos salvar a UNO, Jesús nos decía, si haces bien A UNO DE MIS PEQUEÑITOS… A MI ME LO HICISTE. Por otro lado, la voz del Evangelio nos llama en grado urgente a “Vivir bajo el principio de misericordia” con los hambrientos, el libro sagrado dice: “Acuérdense de los que están presos…”, recordemos la soledad, la lejanía de los seres que amamos; el oprimido a menudo no encuentra respuestas, ni alternativas; no los perdamos de vista, no los olvidemos; aunque muchos no tienen como pagar sus deudas y culpas, la misericordia es el mejor recurso humano para hallar respuestas directas; los actos compasivos o de misericordia pueden literalmente salvar vidas. Finalmente, atendamos el llamado a la humanización. “No atender al necesitado es tener conciencia que nos estamos deshumanizando”. Los actos contrarios a la vida no se pueden esconder; la cualidad constante no solo en El Salvador es una sumatoria de actos interminables en contra de la dignidad del ciudadano, no tenemos que ir a Sudán, Yemén, Líbano, Ucrania, Gaza o cualquier sitio donde ya no importan los niños, mujeres, ancianos, a todos se les aniquila por igual; el cinismo de los líderes es justificar sus actos por errores, y pareciera que destruir es una tendencia en el pensamiento de hoy. Si deshumanizar es el propósito del hombre de iniquidad, por el contrario, humanizar es estar del lado del Evangelio, es oír la voz de Jesús que nos llama a compadecernos de “Los hermanos más pequeñitos”.
Oremos: Dios eterno y lleno de toda bondad, concédenos refugiarnos en tus misericordias y pensar constantemente en la inmensa necesidad de quienes son víctimas de la crueldad entre los hombres; hoy que recordamos a tu profeta quien defendió a los hermanos más pequeñitos, a los carentes de voz, anhelamos tener ese mismo sentir contigo para ser solidarios con los que sufren en el mundo. Por Jesucristo quien contigo gobierna el universo en la unidad del Espíritu. AMÉN. QUE EL SEÑOR TE BENDIGA Y TE PROTEJA, QUE EL SEÑOR TE MIRE CON AGRADO Y TE MUESTRE SUS BONDADES; QUE EL SEÑOR TE MIRE CON AMOR Y TE CONCEDA LA PAZ. Amén.
Escrito por : Iván Montes, VDM / Para sentirconelpueblo.com



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