Monseñor Romero : ” Yo Fui a Recoger Ese Cadáver… Estaba Putrefacto”
El primer sacerdote asesinado en El Salvador fue el padre Nicolás Antonio Rodríguez Aguilar “, siete años antes del asesinato del padre Rutilio Grande, en marzo de 1,977, qué cambió para siempre el ministerio pastoral de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

“Yo Fui a recoger ese cadáver, ya estaba putrefacto “. Fue una escena espeluznante. Mutilado y devorado por perros y aves de rapiña, su cadáver fue encontrado, con su mano derecha cortada con machete, y una lesión en la cabeza y otras señas de violencia que tuvo que sufrir”, dijo monseñor Romero al recordar los tristes detalle del hecho.
En El Salvador se vivía la organización de campesinos, comunidades, estudiantes, actividades sindicales, y la creciente organización de las Comunidades Eclesiales de Base, estábamos en vísperas de la guerra civil.
El sábado 28 de noviembre de 1,970, el padre Nicolás celebraría un matrimonio en el poblado de Cancasque, a pocos kilómetros de su parroquia, en San Antonio los Ranchos, Chalatenango. El párroco vivía y viajaba como los pobres, llegando en autobús hasta un lugar llamado Santa Teresa, dónde es interceptado por sus asesinos.
Los criminales pretendían llevarlo a caballo hasta un lugar dónde debía dar los Santos Óleos a un enfermo, fue como una oveja al matadero.
Los asesinos torturaron al sacerdote, y trataron de embriagarlo para que soportara las torturas, cuándo se resiste a beber, le cortaron una mano, que causa sangramiento y para contener el sangrado le introducen el brazo en agua hirviendo.
Investigaciones periodísticas detallan que los sujetos ” al ver chorros de sangre del brazo decidieron asesinar al padre Nicolás, manteniendo su cuerpo en una hamaca por varios días y cuándo el mal olor comenzó obligaron a unos campesinos a cargarlo y lanzarlo a los matorrales en estado putrefacto.
El padre Nicolás nació en la ciudad de Cojutepeque el 15 de mayo de 1,921, fue ordenado sacerdote el 16 de enero de 1,949, asesinado el 28 de noviembre de 1,970 y sus restos descansan en el cementerio general de Cojutepeque.



No Comment! Be the first one.